La actividad comenzó en el Recinto de Sesiones, donde conocieron la historia del lugar y aprendieron sobre el trabajo que realizan los diputados. Luego, en el Embajador Legislativo Misionero, los chicos se adentraron en el mundo de la tecnología. A través de distintas propuestas, programaron al asistente virtual “Legis” y disfrutaron de material audiovisual que complementó los conocimientos adquiridos durante la visita. Durante el recorrido fueron acompañados por la secretaria legislativa del Centro del Conocimiento Parlamentario, Patricia López.
La docente Mirta Irrazábal destacó la importancia de acercar a los chicos a espacios como la Legislatura y explicó que este tipo de propuestas permite complementar lo que aprenden en el aula. También valoró la posibilidad de que puedan observar de cerca aquello que muchas veces trabajan en el aula, relacionar conceptos con situaciones concretas y aprender de una manera diferente.
El cierre fue en el Salón de las Dos Constituciones, donde participaron de una actividad recreativa con tablets. Entre juegos y desafíos, los estudiantes pusieron a prueba sus habilidades mientras compartían un momento de diversión con sus compañeros.
En cuanto a la visita en general, Irrazábal señaló que le gustó la combinación de los espacios institucionales con las actividades tecnológicas, porque los chicos pudieron aprender, participar y disfrutar al mismo tiempo.
Felipe y Federico también compartieron su entusiasmo por las propuestas. Felipe contó que la actividad con las tablets fue una de sus partes favoritas: le gustó poder jugar, superar desafíos y compartir ese momento con sus compañeros. Sobre el Embajador Legislativo, destacó que le pareció un lugar muy lindo porque pudieron usar la tecnología y hacer cosas distintas.
Federico, por su parte, aseguró que los juegos hicieron que la visita fuera todavía más entretenida. También se mostró interesado en la programación de “Legis” y en los contenidos que conocieron durante la actividad. Al hacer un balance, consideró que fue una salida diferente, en la que aprendió cosas nuevas sin dejar de divertirse.